patrocinioLos ingresos publicitarios siguen siendo una fuente de financiación fundamental para el deporte en todos los niveles. Ante la falta de recursos del sector público en sus áreas de fomento del deporte, la intervención privada se ha hecho imprescindible para garantizar que muchas personas tengan recursos para vivir o disfrutar gracias a la práctica deportiva. La relación entre el patrocinador y la entidad deportiva o el deportista es muy beneficiosa para ambas partes, no solo para estos últimos. El patrocinador también aumenta su notoriedad y asocia valores positivos a su imagen gracias al vínculo con una actividad tan saludable y bien considerada socialmente como el deporte.

 

Las empresas, salvo contadas excepciones, pasan por un mal momento económico, por lo que se está realizando un repliegue en la inversión en deportistas y eventos deportivos. Ante esa situación, la gestión deportiva debe reaccionar recordando los beneficios de su vínculo en las últimas décadas, y reivindicando nuevas formas de hacer publicidad, que hagan ver a los empresarios que merece la pena optar por el patrocinio deportivo frente a otras alternativas de atracción de mercado. Por ello, en este documento se exponen algunos argumentos que pueden presentarse ante la iniciativa privada, y se recogen nuevas situaciones normativas que afectan a algunos sectores económicos, con gran relevancia para el patrocinio deportivo.

 Ventajas para el patrocinador

  • Asociación con valores positivos: Publicitar el deporte es garantía de éxito. En principio, no puede haber repercusiones negativas por invertir en un sector con prestigio. Es difícil calcular a priori los resultados económicos de una campaña de patrocinio deportivo. Sin embargo, es sencillo pronosticar que la marca patrocinadora hará suyos todos los valores positivos de la entidad o el deportista con el que se firma un acuerdo publicitario. Los riesgos son mínimos, como se ha demostrado en los últimos años. Incluso cuando algunos grandes deportistas se han visto implicados en problemas deportivos o extradeportivos, para la marca patrocinadora ha sido relativamente sencillo una retirada silenciosa o discreta del acuerdo de esponsorización, alegando su desconocimiento de las malas prácticas realizadas por su patrocinado.
  • Facilidad para llegar al público objetivo: La publicidad tradicional en los medios de comunicación no llega siempre a su público objetivo. En un periódico, se puede pasar la página. En la televisión, se puede hacer zapping. En otros casos, incluso pueden convertirse en una molestia para el lector o espectador. Sin embargo, los simpatizantes y seguidores de un equipo reconocen con facilidad a sus patrocinadores, sin ningún esfuerzo añadido. Además, estos saben que la labor que está realizando la empresa patrocinadora es fundamental para que su equipo salga adelante. Por tanto, la imagen del patrocinador se suma fácilmente a los símbolos propios del club.
  • Presencia en los medios de comunicación: Las empresas que deciden anunciarse en una entidad deportiva o patrocinar a un deportista, saben que tendrán presencia en los medios de comunicación sin tener que realizar una campaña expresa para ellos. Es importante tener en cuenta ese hecho para saber dónde colocar físicamente una marca, o qué mensajes y eslóganes hay que elaborar.
  • Posibilidad de realizar múltiples acciones publicitarias: El deporte ha ampliado su campo de influencia más allá de las competiciones y los recintos deportivos. Se ha entendido que el patrocinio va más allá de la presencia física de un logotipo en un espacio, porque necesita multiplicar su efectividad aplicando otras acciones de marketing. En la medida en que está presente en ámbitos de otra naturaleza, las empresas que apuestan por él le acompañan proyectando su imagen. Las formas de patrocinio deportivo han mejorado de forma notable en los últimos años, y sus límites evolutivos son los de la creatividad humana. La vinculación con el deporte y sus simpatizantes se produce cada vez en más espacios, más formatos y con herramientas muy novedosas que benefician, ante todo, a las marcas.
  • Beneficios fiscales: El patrocinio de determinadas entidades deportivas tiene beneficios fiscales, según se recoge en la Ley 49/2002 de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo.

    RENTABILIDAD PUBLICITARIA

    Factores para elevar la rentabilidad publicitaria

    La publicidad es determinante para el crecimiento de un negocio, bien lo han escrito los grandes empresarios de la historia. Recordemos una cita de Henry Ford. “Dejar de hacer publicidad para ahorrar dinero, es como parar el reloj para ahorrar tiempo”. Con esto el mensaje nos queda claro, se debe invertir en publicidad, pero hay que tomar diversos factores que nos coloquen en el camino más acertado. Vamos a considerarlos, en vías de conseguir una mayor rentabilidad publicitaria.

    La rentabilidad es un concepto que determina el porcentaje resultante de una inversión. En este caso vamos a seguir algunas estadísticas para hacer que este retorno de la inversión publicitaría sea más elevado.